sábado, 28 de noviembre de 2015

Consejos para iniciar una presentación ante el publico.

Estos consejos no forman reglas rígidas, son recomendaciones que nos ayudan a desempeñarnos mejor.




 Comience con seguridad.

Para ello es necesario un correcto empleo de respiración, claridad en las palabras iniciales, ensayar varias veces la introducción creada; hacerlo frente al espejo.
Comenzar con seguridad nos mostrara frente al público como una persona confiable.

 Sonría al público.

Una sonrisa, cortes al público nos sirve de presentación inicial positiva, la sonrisa es un lenguaje universal, que a todos nos agrada, aparte de ello al sonreír los músculos faciales que trabajan provocan en el organismo una reacción bioquímica favorable que nos da calma.

Use la expresión corporal.

Recuerde la importancia de su cuerpo en el proceso de comunicación, en la introducción es fundamental este lenguaje pues complementa nuestra palabras.

Llegue con anticipación al lugar.

Es de suma importancia llegar al sitio de la presentación con anticipación y revisar los elementos que se necesitan, probar los equipos, caminar el escenario para familiarizase, comprobar que todo está como se requiere, eso reduce los posibles contratiempos y nos produce un poco más de control sobre el acto.

Comience con entusiasmo.

Para atraer la atención no necesita, disfrazarse de bufón, ni colocarse gorritos chistosos, ni hacer un show de cine frente al público, lo que si necesita es mucho entusiasmo en sus palabras iniciales, selecciónelas bien, ensáyelas y dígala con la carga emocional que corresponda. Asuma su presentación no como una presentación comprometedora y estresante frente al público, si no como una agradable e interesante conversación con la audiencia.

Constrúyase un ritual.

Esto puede ayudarnos mucho, emocional, mental y espiritualmente.
Elabórese un ritual que realice siempre minutos antes de iniciar una presentación, no debe ser algo complicado, por el contrario mientras más sencillo más efectivo resultara, puede ser cantar u oír alguna canción estimulante, alguna frase de motivación que se diga así mismo, un movimiento de gusto religioso o cultural. Particularmente yo digo en voz muy baja una corta oración a Dios que elabore hace muchos años y que me eleva el pensamiento y la voluntad de hacer un buen trabajo.

Disfrute su principio.

No importa cuántas presentaciones haga en público los inicios siempre serán distinto, estimulantes, desafiantes y hasta excitante, disfrútelo que no se repetirán igual.


La expresión “Lo que empieza  bien, termina bien” aplica mucho a la oratoria, por lo que una buena introducción nos eleva la posibilidad de una exitosa presentación.

Yael Jiménez Alvarado

1 comentario:

  1. muy buena apreciación, maestro...... la seguridad que ud plantea al iniciar es importante que deja con buenas ganas de seguir escuchando el desarrollo y el posterior cierre de un buen orador...... gracias sensei

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